Cada Maison tiene ideas que nunca verán la luz.
Bocetos.
Pruebas.
Formulaciones.
Prototipos.
Sin embargo, estas creaciones invisibles forman parte de su historia.
En SHAYKO, consideramos que una idea no está destinada a convertirse sistemáticamente en un producto. Primero debe demostrar su coherencia, su calidad y su capacidad para enriquecer el universo de la Maison.
Esta selección es esencial.
Nos permite preservar una línea clara y proponer únicamente creaciones en las que creemos plenamente.
Crear no consiste en multiplicar las referencias.
Crear consiste en saber elegir.
Cada nuevo tratamiento debe encontrar naturalmente su lugar entre las creaciones existentes. Debe responder a una intención real, aportar una experiencia diferente y respetar la exigencia que guía nuestro trabajo desde el primer día.
Por eso, algunas ideas permanecen deliberadamente en nuestros cuadernos.
No porque carezcan de interés.
Sino porque aún no ha llegado su momento.
O simplemente porque no corresponden a la visión que deseamos construir.
Esta libertad es valiosa.
Nos permite mantenernos fieles a nuestra identidad sin ceder a la presión de proponer siempre más novedades.
En SHAYKO, preferimos enriquecer una colección con criterio antes que ampliarla sin motivo.
Creemos que una Maison se construye tanto a través de las creaciones que elige presentar como de aquellas que decide no lanzar.
Porque la exigencia no consiste únicamente en saber crear.
También consiste en saber esperar.
«Una gran Maison se reconoce tanto por las creaciones que presenta como por aquellas que elige no revelar.»
SHAYKO Grasse
Cuando el cuidado se convierte en una firma.
